Mi Amigo Imaginario Y Los Caminantes Vendados

microficcionblog

Monstruo bajo la camaEn un pueblo como el que abunda en cada rincón del mundo, nace un bebé arrullado por las ilusiones de una madre, mientras una sombra difusa e incierta se acostumbra al ambiente.

Tras la puerta, la mirada del pequeño que a pesar del frío y denso ambiente, comprueba que su madre y hermano estén bien, alza la mirada intempestivamente al escuchar los pasos de su padre —¡Campeón!—, y la mano de él acaricia su cabello. Su madre acomoda al bebé en la cuna, mira al otro pequeño y dándole un beso en la frente lo devuelve a su cuarto a dormir. Y percibe nuevamente el ruido intenso del silencio, previo a desatarse una tormenta. Durante ese lapso de tiempo, los escucha sin lograr entender por qué sus padres se tratan con frialdad e indiferencia. Ese incómodo silencio, es roto bruscamente por gritos y objetos que se estrellan. Acojonado, el niño se acerca a la…

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CLAMOR


Hay tantas palabras

apresadas en este silencio,

te miro y sólo deseo

abrazar tu alma,

tratando de que me sientas

y también me abraces.

Dime que lo haces, 

y que no dejarás de hacerlo.

Dime que tu corazón no deja

de escuchar cómo mis latidos

te pronuncian.

Dime que tu mirada

siempre me besa y acaricia

cada vez que me lees.

Dime que no dejas

de sonreír cada vez que

evocas mi sonrisa.

Dime que no dejas

de sostener mis latidos,

que a ti se aferran como la raíz

se aferra a la tierra clamando

su espacio para Ser.