Contigo

Juntos

Que me hayas dado vida

de todas las formas

posibles e imposibles.

 

Que me hayas salvado

de la inercia del tiempo

dando color a mis minutos.

 

Que hayas inventando maneras

de amarme hasta que mi piel

sólo quiera saberse en la tuya.

 

Qué esto es vivir en ti

y que tú vivas en mí;

no importa si en esta vida

no pudimos vivir juntos.


Un minuto más 

Llega la hora de volver a sentir tu ausencia. Quisiera poder sellar mis lágrimas, apagar mi angustia, tragarme la tristeza; y dejar grabado en el horizonte todas las sonrisas que en el cielo se puedan tatuar. Que sólo te lleves nubes de alegrías, lluvia de besos, vientos de caricias y un sol cargado de versos que invoquen nuestro nombre cuando sientas frío.

Empieza el conteo de los minutos que nos restan, déjame tus labios impregnados de la ambrosía del dulce néctar de tus besos para embriagarme y no sentir el dolor de saber que es el tiempo de tu partida y sin fecha de retorno marcada en el calendario.

Pero hoy amor, vamos a olvidarnos del tiempo y dedícame ese último minuto de tu noche o el primero de tu amanecer para sentir una vez más tú presencia en cada milímetro de mi ser. 

Luego… no me digas adiós, tampoco me digas, volveré; sólo grábate mi mirada pronunciándote ‘te amo’, esas dos palabras que nunca dejaré de decir. Hoy no quiero despedidas ni quiero quedarme aferrada a ninguna esperanza, sólo seguiré habitando la certeza que me otorga la fe de saber que aunque no estés junto a mí, estás siempre y por siempre, dentro de mí.