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Te besaba…

 

al escribir con fervor un poema,

 

te besaba.

 

Podía sentirte en cada verso,

 

en esas cartas inherentes

 

que te prodigaban besos rimados,

 

despojándote el alma con epílogos,

 

con caricias que aprendieron

 

a escribirse al tacto de tu piel.

 

Te besaba…

 

y tal vez mis besos

 

no te llegaron directos de mi boca

 

pero te besaba en cada palabra

 

y en cada secuencia  laboriosa de poesía,

 

te besaba…

 

 

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Borges; sobre el amor.

borgesyyo

Extracto del libro En Dialogo I con Osvaldo Ferrari.

Como todos mis libros, acaso como todos los libros, éste se escribió solo. Ferrari y yo procuramos que nuestras palabras fluyeran, a través de nosotros o quizá a pesar de nosotros. No conversamos nunca hacia un fin. Quienes han recorrido este manuscrito nos aseguran que esa experiencia es grata. Ojalá nuestros lectores no desaprueben ese generoso dictamen. En el prólogo de uno de los “sueños”, Francisco de Quevedo escribió: Dios te libre, lector, de prólogos largos, y de malos epítetos.

12 de octubre de 1985 

Sobre El Amor

Osvaldo Ferrari: En varios poemas y cuentos suyos, Borges, en particular en “El Aleph”, el amor es el motivo; o el factor dinámico, digamos, del cuento. Uno advierte que el amor por la mujer ocupa buen espacio en su obra.

Jorge Luis Borges: Sí, pero en el caso de ese cuento no, en…

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Me quedo

en el pilar que sostiene

mi esperanza,

en la fe de tus latidos

pronunciándome,

en el horizonte que junta

nuestras miradas.

Me quedo.

Me quedo

porque me sé

tu aliento

porque creo en

tus palabras

porque siento

tu alma tocándome

porque eres y

por siempre estarás.

мe quedo…

Me quedo

porque no olvido

que tus ojos me miran

como lugar habitable,

como luz inapagable,

como música eterna.

Me quedo…

A veces soy

A veces, 

del árbol soy la sombra 

del río las aguas quietas 

del cielo las nubes grises 

y del verso… 

del verso las letras borradas.

 

Otras veces,

del árbol soy la hoja suelta

del río el agua desbordada 

del cielo la nube precipitada. 

Y del verso… 

del verso las letras exaltadas.

 

Y a veces

del poema soy el sentimiento, 

la calma, la sonrisa, 

la letra y el silencio, 

ese verso que del alma salió.

Aquí

De aquí nunca me iré.. lo sé. 
Aquí quedaré, 
porque aquí… soy de ti 
en cada instante 
en cada lugar 
en cada beso. 
Recordando aquí, 
cada silencio 
de nuestro mar, 
mar eterno. 
Recorriendo aquí  
cada huella  
que me elevaba  
a tu cielo…  
Sintiendo aquí  
la caricia que le dio  
paz a mi alma  
que le dio un sentido  
a mis hechos. 
Y si de aquí un día me voy 
guardaré tu recuerdo 
con ese amor perpetuo
que solo lo sabe mi silencio, 
un silencio que pregona 
este sentir intenso. 

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